El Equipo Argentino de Antropología Forense, que desde hace casi 35 años trabaja en la búsqueda e identificación de personas desaparecidas durante el terrorismo de Estado, anunció ayer la suspensión de sus actividades en la Argentina porque el gobierno de Cambiemos no le giró los fondos acordados por actividades que desarrolló durante todo el año. “El EAAF no podrá continuar con la identificación de los soldados de Malvinas, la búsqueda de desaparecidos de la dictadura y la colaboración en casos de femicidios, trata de personas, desapariciones actuales o causas complejas como AMIA, entre otras”, informó. Organismos de derechos humanos y de ex combatientes de Malvinas manifestaron de inmediato su preocupación por el anuncio y su reclamo para que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos respete el convenio que firmó. La cartera que encabeza el ministro Germán Garavano difundió un comunicado en el que confirmó que recién ayer “procedió a la autorización del pago”, léase que continúa el trámite administrativo, y no precisó cuándo se concretará. “Esperamos que esto haya sido solamente un traspié en la relación con el Estado”, se esperanzó Luis Fondebrider, miembro fundador y director ejecutivo de la institución.
El EAAF es una organización científica no gubernamental que actúa desde el retorno de la democracia como perito en causas judiciales y que brinda una meticulosa asistencia a familiares de víctimas en el proceso de búsqueda, identificación y recuperación de sus seres queridos. El organismo es reconocido en el mundo por su trabajo en el hallazgo de fosas clandestinas de la dictadura y por la identificación de más de 400 desaparecidos. Desde 2005, presidencia de Néstor Kirchner, el EAAF firma cada año un “Convenio de Cooperación y Asistencia Financiera” con el Ministerio de Justicia a través de la Secretaría de Derechos Humanos, que le permite solventar en parte sus actividades en el país. En el marco de esos acuerdos prestó colaboración en causas como la de Santiago Maldonado, el atentado de la AMIA, la investigación sobre la muerte de Carlos Menem Jr. o la recuperación e identificación de víctimas de la caída de una avioneta en el Delta. En los últimos años tuvo además un rol clave en la identificación y restitución de los restos de soldados caídos en Malvinas y enterrados como NN en el cementerio de Darwin.
Mientras los convenios se negociaban normalmente en los primeros meses del año y se firmaban en abril, en 2018 por demoras ajenas a la institución la firma se concretó a fines de octubre. A lo largo del año el EAAF, además de sus trabajos históricos, asumió la tarea adicional de capacitar en ciencias forenses a personal judicial y de fuerzas de seguridad. El organismo “realizó estas actividades a la espera de la transferencia de la asistencia acordada, quedando en una situación financiera crítica para sus trabajos en la Argentina”, explicó.
La novedad en el tercer año del gobierno de Mauricio Macri es que a diez días de fin de año el Estado no liberó aún los fondos comprometidos: 20 millones de pesos. “El EAAF es completamente independiente en su trabajo, que se basa en criterios científicos. Contamos con personal especializado, gastos operativos e insumos que deben ser cubiertos y no estamos en condiciones de hacerlo sin esos fondos”, argumentó el EAAF, que tiene una planta de 65 trabajadores (una tercera parte en el exterior). Si bien recibe financiamiento privado de fundaciones de Europa y Estados Unidos, y de algunos estados europeos, esos fondos no son para los programas en la Argentina, que cubre esencialmente el Estado ya que las intervenciones son en el marco de causas judiciales o bien a pedido de Cancillería, como ocurrió este año en Bolivia en la causa por la búsqueda de María Cash.
“Todos los pasos administrativos del convenio con el ministerio se han visto demorados y todavía no sabemos si nos transferirán lo correspondiente a 2018. Tampoco si la transferencia será por el total comprometido”, explicó Fondebrider. “Los funcionarios consultados señalan que van a transferir la mitad del monto acordado”, relató. Hasta ayer esa promesa no se cumplió. “Es una situación muy delicada porque afecta expectativas de familiares y trabajos ya iniciados”, agregó el director ejecutivo.
El Ministerio de Justicia difundió anoche un comunicado en el que confirmó el incumplimiento a su manera. Detalló que las actuaciones se iniciaron en la secretaría a cargo de Claudio Avruj el 29 de agosto (omitió decir que demoró cuatro meses, ya que el EAAF presentó el proyecto en abril), que se acordaron dos pagos de 10.091.205 pesos, que el convenio se firmó el 30 de octubre y llegó a la dirección administrativa el 5 de noviembre. Agregó que el Ministerio de Hacienda sólo autorizó el pago de la primera cuota y que ayer “el Ministerio de Justicia procedió a la autorización del pago”, sutil admisión de que el proceso sigue en trámite y que los fondos no llegaron al destinatario. “La transferencia de la segunda cuota queda supeditada a la rendición y aprobación de los gastos de la cuota anterior”, advirtió Garavano en el comunicado.
“Para miles de familias que seguimos buscando la verdad sobre las víctimas desaparecidas y esperamos encontrar sus cuerpos lo anunciado es una noticia terrible. El EAAF tiene reconocimiento mundial pero el gobierno de Macri lo desconoce”, alertó HIJOS Capital. “¿El presidente Macri va a cerrar la búsqueda de los desaparecidos? ¿Esto es parte de su política negacionista: no solamente negar a las víctimas sino también el derecho de las familias a encontrar sus cuerpos?”, planteó. El diputado y nieto recuperado Horacio Pietragalla recordó que “gracias al EAAF pude encontrar los restos de mi mamá y mi papá”, que “hay miles de familias que sueñan con enterrar a sus seres queridos” y lamentó que “este proyecto neoliberal sigue demostrando que es incompatible con políticas de Memoria, Verdad y Justicia”.
Fuente: Página 12
Diario informativo de nuestro programa de Radio. Radio Mania es un programa de Interes General que se emite los lunes de 21 a 23hs por RBD radio, pronto...
viernes, 21 de diciembre de 2018
jueves, 20 de diciembre de 2018
miércoles, 19 de diciembre de 2018
The Chainsmokers presento Sick boy
El dúo The chainsmokers, compuesto por los hermanos Alex y Drew, ha buscado la voz de Winona Oak para esta canción que es el corte que presenta su nuevo disco, es la canción titulada "Hope". Winona, nacida en Suecia, es una jovencísima artista que con comenzó a tocar el violín a los 5 años y el piano a los 9, además de cantar durante toda su juventud. "Hope" es además la última incorporación al álbum "Sick boy" que está compuesto por los singles que The chainsmokers han lanzado a lo largo de 2018 con 10 canciones en total.
Lista de canciones:
1.This feeling - con Kelsea Ballerini
2.Beach house
3.Hope - con Winona Oak
4.Somebody - con Drew Love
5.Side effects - con Emily Warren
6.Sick boy
7.Everybody hates me
8.Siren - con Aazar
9.You owe me
10.Save yourself - con NGHTMRE
El riesgo país se disparó 127% en 2018
En un clima de creciente desconfianza, el riesgo país se disparó 127% en lo que va de 2018 y alcanzó su máximo nivel desde que Mauricio Macri es presidente: 787 puntos básicos. Mientras en la amplia mayoría de los países de la región el indicador que elabora el JP Morgan se mantuvo estable a lo largo de 2018, en Argentina subió 440 puntos básicos. Según los analistas, el margen de más 500 puntos respecto del promedio latinoamericano muestra que, más allá del contexto internacional adverso para los mercados emergentes, el principal problema es la falta de credibilidad de los acreedores en la capacidad de pago argentina pos-2019 por los altos niveles de endeudamiento y el esquema de desembolsos del FMI.
Ayer, el riesgo país avanzó otro 0,6% en medio de un creciente rechazo hacia los bonos argentinos que vencen después del recambio presidencial, cuando ya habrán pasado el grueso de los envíos del Fondo pero haya que pagar el préstamo stand-by. El Bonar 2024 cayó 1,2% y el Bonar 2020, 1%.
La expectativa por la definición de la Fed sobre una nueva suba de la tasa de interés en Estados Unidos y el fallo de la Corte Suprema a favor de los jubilados, que obligará al Estado a emitir entre $70.000 y $90.000, sumaron más ruido a las preocupaciones ya consolidadas entre los fondos especulativos sobre el programa financiero de 2020 y las elecciones del próximo año. La aversión al riesgo es la tónica en los mercados, y Argentina se subió al podio de los países con peores resultados en 2018.
"En el último año el riesgo país de Argentina se más que duplicó. Sin embargo, el riesgo país promedio de la región permaneció invariable, reflejando que el aumento del riesgo argentino no es por problemas regionales, sino que es consecuencia de nuestras políticas económicas inconsistentes", apuntó en un informe la consultora Economía & Regiones. Y agregó: "El Bonar 2019 (8,7%) y el Bonar 2020 (8,9%) rinden mucho menos que el Bonar 2024 (11,2%), poniendo sobre el tapete que lo poco que se le cree a Argentina es porque están los dólares del FMI detrás. Cuando los dólares del FMI se acaban, el riesgo y los rendimientos saltan".
De fondo, los especuladores financieros temen una cesación de pagos argentina o una fuerte caída del precio de los títulos públicos en el marco de un probable proceso de reestructuración de deuda posterior a 2019. No es aleatorio. El informe técnico elaborado por el propio Fondo Monetario en el marco del acuerdo stand by por u$s57.100 millones marcaba esa posibilidad como parte de un escenario adverso para la economía argentina.
El propio titular de la UIA, Miguel Acevedo, dijo ayer que "Argentina está blindada en el corto plazo y, sin embargo, tiene un riesgo país que está diciendo que no creen que Argentina pueda pagar más adelante".
Es que el inédito nivel de endeudamiento y la liberalización de la circulación de capitales dejaron al país en una situación de fragilidad. Los números son contundentes. Según un informe de la Universidad de Avellaneda, la deuda pública bruta creció 40% desde la asunción de Cambiemos y pasó de representar el 53,3% del PBI al 77,4% en el segundo trimestre de este año, aunque se encamina a terminar 2018 bien por encima. Y el 91% de la nueva deuda fue en moneda extranjera.
En ese marco, y ya sin acceso al crédito de internacional, llegó el acuerdo con el Fondo, que garantiza el pago de los vencimientos hasta el fin del mandato actual y deja en una situación muy complicada al próximo Gobierno. En 2021 y 2022, por ejemplo, vencerán alrededor de u$s50.000 millones y ya no habrán dólares del stand by. Con un riesgo país que se acerca a los 800 puntos, la posibilidad de volver al financiamiento externo es inimaginable y el fantasma de un default se agita entre los acreedores.
La falta de credibilidad es hoy una de las principales preocupaciones del Gobierno, que impacta sobre las decisiones clave de la política económica. El director de Eco Go, Martín Vauthier, lo sintetizó así: "Sin una baja sostenida en el riesgo país y en un contexto de libre movilidad de capitales, la estabilización cambiaria depende exclusivamente de la tasa de interés de corto plazo, que hoy se ubica en un nivel prohibitivo para la economía y complica el objetivo de déficit cero".
Fuente: Juan Strasnoy Peyre
Ayer, el riesgo país avanzó otro 0,6% en medio de un creciente rechazo hacia los bonos argentinos que vencen después del recambio presidencial, cuando ya habrán pasado el grueso de los envíos del Fondo pero haya que pagar el préstamo stand-by. El Bonar 2024 cayó 1,2% y el Bonar 2020, 1%.
La expectativa por la definición de la Fed sobre una nueva suba de la tasa de interés en Estados Unidos y el fallo de la Corte Suprema a favor de los jubilados, que obligará al Estado a emitir entre $70.000 y $90.000, sumaron más ruido a las preocupaciones ya consolidadas entre los fondos especulativos sobre el programa financiero de 2020 y las elecciones del próximo año. La aversión al riesgo es la tónica en los mercados, y Argentina se subió al podio de los países con peores resultados en 2018.
"En el último año el riesgo país de Argentina se más que duplicó. Sin embargo, el riesgo país promedio de la región permaneció invariable, reflejando que el aumento del riesgo argentino no es por problemas regionales, sino que es consecuencia de nuestras políticas económicas inconsistentes", apuntó en un informe la consultora Economía & Regiones. Y agregó: "El Bonar 2019 (8,7%) y el Bonar 2020 (8,9%) rinden mucho menos que el Bonar 2024 (11,2%), poniendo sobre el tapete que lo poco que se le cree a Argentina es porque están los dólares del FMI detrás. Cuando los dólares del FMI se acaban, el riesgo y los rendimientos saltan".
De fondo, los especuladores financieros temen una cesación de pagos argentina o una fuerte caída del precio de los títulos públicos en el marco de un probable proceso de reestructuración de deuda posterior a 2019. No es aleatorio. El informe técnico elaborado por el propio Fondo Monetario en el marco del acuerdo stand by por u$s57.100 millones marcaba esa posibilidad como parte de un escenario adverso para la economía argentina.
El propio titular de la UIA, Miguel Acevedo, dijo ayer que "Argentina está blindada en el corto plazo y, sin embargo, tiene un riesgo país que está diciendo que no creen que Argentina pueda pagar más adelante".
Es que el inédito nivel de endeudamiento y la liberalización de la circulación de capitales dejaron al país en una situación de fragilidad. Los números son contundentes. Según un informe de la Universidad de Avellaneda, la deuda pública bruta creció 40% desde la asunción de Cambiemos y pasó de representar el 53,3% del PBI al 77,4% en el segundo trimestre de este año, aunque se encamina a terminar 2018 bien por encima. Y el 91% de la nueva deuda fue en moneda extranjera.
En ese marco, y ya sin acceso al crédito de internacional, llegó el acuerdo con el Fondo, que garantiza el pago de los vencimientos hasta el fin del mandato actual y deja en una situación muy complicada al próximo Gobierno. En 2021 y 2022, por ejemplo, vencerán alrededor de u$s50.000 millones y ya no habrán dólares del stand by. Con un riesgo país que se acerca a los 800 puntos, la posibilidad de volver al financiamiento externo es inimaginable y el fantasma de un default se agita entre los acreedores.
La falta de credibilidad es hoy una de las principales preocupaciones del Gobierno, que impacta sobre las decisiones clave de la política económica. El director de Eco Go, Martín Vauthier, lo sintetizó así: "Sin una baja sostenida en el riesgo país y en un contexto de libre movilidad de capitales, la estabilización cambiaria depende exclusivamente de la tasa de interés de corto plazo, que hoy se ubica en un nivel prohibitivo para la economía y complica el objetivo de déficit cero".
Fuente: Juan Strasnoy Peyre
9% de desempleo en lo que va de 2018
El desempleo subió hasta el 9% durante el tercer trimestre. En la comparación interanual, que es la que corresponde hacer por el factor estacional, se trata de una suba de 0,7 punto y se explica por un fenómeno similar al que ocurrió durante la década del 90, cuando la crisis económica generó que más gente, en particular las mujeres, saliera a buscar trabajo para tratar de que los hogares llegaran a fin de mes. Con todo, se trata de una variación moderada en comparación con lo que esperaba el grueso de los analistas, que preveían un número cercano a las dos cifras. Pero la dinámica va en línea con un ajuste que parece ocurrir más a través de la caída de los salarios que del empleo.
Lo explicó la docente de la UBA, Victoria Giarrizo: "Sobre los datos de desempleo hay que decir cuidado, que el ajuste se está dando por precios, no por cantidades, y eso seguramente se reflejará en los datos de ingresos de la población que saca el Indec está semana. Ahí habrá que mirar".
La lectura es clara: con la demanda agregada cayendo velozmente y presionando a la baja sobre sus facturaciones, las empresas necesitan ajustar costos. Para eso pueden achicar precios, es decir el nivel de los salarios reales que pagan, o cantidades, es decir la cantidad de puestos. Y hasta acá, en lo que va del año los salarios reales registraron la caída más fuerte de la posconvertibilidad. Según el Indec, en septiembre la contracción interanual fue de 12%, lo que también tiene su correlato en la suba de la pobreza.
"Se evidencia un deterioro moderado del mercado laboral, menor comparado con otras variables como el poder adquisitivo y pobreza, que empeoraron en una magnitud más profunda entre los terceros trimestres de 2017 y 2018", reseñó el analista Daniel Schteingart.
En el tercer trimestre el empleo se mantuvo prácticamente constante, lo que demostró que la suba del desempleo no se generó por la destrucción de puestos de trabajo sino porque más personas salieron a intentar conseguir uno. Eso también se ve en la suba de 0,4 punto en la tasa de actividad, que suma a los empleados y a los desempleados en la búsqueda. Llegó a 46,7% en el tercer trimestre.
Además se puede observar en el incremento de las personas que ya tienen un trabajo, pero se pusieron a buscar otro para compensar la caída de su salario real. Así fue que los "ocupados demandantes de empleo" crecieron 1,3 puntos hasta llegar al 16,7%. En total la "presión sobre el mercado de trabajo", tal como la menciona el Indec, trepó 3 puntos y llegó a 32%.
El propio Schteingart explicó al respecto: "Ello explica la suba del desempleo: mujeres inactivas entran al mercado laboral, creo yo para reforzar un ingreso familiar deteriorado por la inflación. Algunas consiguen empleo, otras no. Pero la búsqueda de empleo no se limita sólo a las personas que antes no trabajaban, sino también a ocupados que buscan otro empleo o extender su jornada de trabajo. La causa parecería ser la misma: poder llegar mejor a fin de mes".
Para el tercer trimestre se esperaba una desocupación más cercana al 10%, tras el 9,6% que había dado el segundo trimestre. Dos factores parecían competir entre sí: la fuerte recesión prometía presionar al alza y dejar al índice cerca de las dos cifras y la estacionalidad positiva del tercer trimestre prometía moderar ese efecto. El ajuste por el lado de los salarios y una "magra creación de empleo de baja calidad", tal como la denominó la economista de LCG, Lucía Pezzarini, inclinaron la balanza.
Fuente: Bae Negocios (Mariano Cuparo Ortiz)
Lo explicó la docente de la UBA, Victoria Giarrizo: "Sobre los datos de desempleo hay que decir cuidado, que el ajuste se está dando por precios, no por cantidades, y eso seguramente se reflejará en los datos de ingresos de la población que saca el Indec está semana. Ahí habrá que mirar".
La lectura es clara: con la demanda agregada cayendo velozmente y presionando a la baja sobre sus facturaciones, las empresas necesitan ajustar costos. Para eso pueden achicar precios, es decir el nivel de los salarios reales que pagan, o cantidades, es decir la cantidad de puestos. Y hasta acá, en lo que va del año los salarios reales registraron la caída más fuerte de la posconvertibilidad. Según el Indec, en septiembre la contracción interanual fue de 12%, lo que también tiene su correlato en la suba de la pobreza.
"Se evidencia un deterioro moderado del mercado laboral, menor comparado con otras variables como el poder adquisitivo y pobreza, que empeoraron en una magnitud más profunda entre los terceros trimestres de 2017 y 2018", reseñó el analista Daniel Schteingart.
En el tercer trimestre el empleo se mantuvo prácticamente constante, lo que demostró que la suba del desempleo no se generó por la destrucción de puestos de trabajo sino porque más personas salieron a intentar conseguir uno. Eso también se ve en la suba de 0,4 punto en la tasa de actividad, que suma a los empleados y a los desempleados en la búsqueda. Llegó a 46,7% en el tercer trimestre.
Además se puede observar en el incremento de las personas que ya tienen un trabajo, pero se pusieron a buscar otro para compensar la caída de su salario real. Así fue que los "ocupados demandantes de empleo" crecieron 1,3 puntos hasta llegar al 16,7%. En total la "presión sobre el mercado de trabajo", tal como la menciona el Indec, trepó 3 puntos y llegó a 32%.
El propio Schteingart explicó al respecto: "Ello explica la suba del desempleo: mujeres inactivas entran al mercado laboral, creo yo para reforzar un ingreso familiar deteriorado por la inflación. Algunas consiguen empleo, otras no. Pero la búsqueda de empleo no se limita sólo a las personas que antes no trabajaban, sino también a ocupados que buscan otro empleo o extender su jornada de trabajo. La causa parecería ser la misma: poder llegar mejor a fin de mes".
Para el tercer trimestre se esperaba una desocupación más cercana al 10%, tras el 9,6% que había dado el segundo trimestre. Dos factores parecían competir entre sí: la fuerte recesión prometía presionar al alza y dejar al índice cerca de las dos cifras y la estacionalidad positiva del tercer trimestre prometía moderar ese efecto. El ajuste por el lado de los salarios y una "magra creación de empleo de baja calidad", tal como la denominó la economista de LCG, Lucía Pezzarini, inclinaron la balanza.
Fuente: Bae Negocios (Mariano Cuparo Ortiz)
La caída del PIB en el tercer trimestre fue del 3,5%
Por segunda vez durante el gobierno de Cambiemos, la economía entró formalmente en recesión en el tercer trimestre del año. El Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo 3,5 por ciento respecto de igual período del año pasado, lo que se suma a la caída del 4 por ciento interanual del segundo trimestre, informó ayer el Indec. Técnicamente se considera que una economía está en recesión cuando registra dos trimestres consecutivos en baja. Si a eso se agrega una alta inflación, el proceso se denomina “estanflación”, que es la situación actual de la Argentina. La destrucción del Producto asciende al 1,4 por ciento interanual para el acumulado de los primeros nueve meses, mientras que las estimaciones oficiales y del Fondo Monetario auguran cerrar 2018 con un retroceso de entre 2,4 y 2,6 por ciento, mientras que la inflación se ubicará en torno al 48 por ciento. El desplome del consumo público y privado, de la inversión y las importaciones explican el pésimo desempeño de la actividad económica entre julio y septiembre, lapso dentro del cual se registró una fuerte devaluación de la moneda hasta tocar los 42 pesos y un alza de tasas de interés hasta 73 por ciento para contener la corrida cambiaria.
El primer proceso de destrucción de riqueza al que llevaron las políticas del macrismo fue en 2016. Comprendió el segundo trimestre (abril-junio) con una caída del PIB del 3,4 por ciento, el tercer trimestre (-3,8 por ciento) y el cuarto (-2,1 por ciento). Según las estimaciones del Gobierno plasmadas en el Presupuesto 2019 y en las proyecciones del FMI, esta recesión será aún más extensa y profunda, llegando a dilatarse al menos hasta junio próximo. En términos de deterioro económico y social, la crisis actual será más delicada porque la mayoría de los indicadores siguen por debajo de los niveles que tenían en 2015, con lo cual nunca hubo una recuperación que permitiera retomar aunque sea el punto de partida.
El Gobierno redobló para el año próximo la apuesta a un modelo de fuerte ajuste fiscal y contracción monetaria para lograr el déficit cero, con lo cual aspira a asegurarles al FMI y a los inversores privados el repago de la deuda. El resultado de esa estrategia es una fuerte caída de la actividad, potenciada por una corrida cambiaria que elevó en un ciento por ciento el valor del dólar, una sequía que complicó la cosecha exportable y el flujo de divisas y un portazo de los mercados financieros al financiamiento del Estado.
La oferta global de bienes y servicios, compuesta por la producción nacional más las importaciones que equivalen a la capacidad instalada, se retrajo en el tercer trimestre 5,1 por ciento interanual a precios constantes. El resultado se explica por “la caída del 3,5 por ciento del PIB y de 10,2 por ciento en las importaciones de bienes y servicios reales”, detalla el informe del Indec. En la demanda global se destacan en el trimestre las disminuciones del 11,2 por ciento en la formación bruta de capital fijo (inversión), de 4,5 por ciento del consumo privado, de 5 por ciento del consumo público y de 5,9 por ciento de las exportaciones de bienes y servicios reales. Pese a que la caída del PIB fue algo menor respecto al -4 por ciento interanual del trimestre anterior, en términos desestacionalizados hubo caídas entre el tercer y segundo trimestre: consumo privado (-4 por ciento), consumo público (-1,5 por ciento), inversión (-8,1 por ciento) e importaciones (-7,5 por ciento).
Nunca arreció la lluvia de inversiones prometida por Cambiemos como motor de crecimiento y este año, producto de la desprotección del mercado interno y el congelamiento del consumo, se contrajo en todas sus variantes. Según explicó el Indec, se registraron bajas de 1,5 por ciento en la inversión en construcciones, de 2,4 por ciento en “otras construcciones”, de 13,3 por ciento en maquinaria y equipo y de 36 por ciento en equipo de transporte. En este caso la apuesta oficial fue a los programas de Participación Público-Privada, que el Gobierno congeló ayer por la disparada del riesgo país. “Dentro de maquinaria y equipo, el componente nacional decreció 18,7 por ciento y el componente importado, 10,5 por ciento. En equipo de transporte el componente nacional se retrajo 35,3 y el importado, 36,7 por ciento”, según el informe que difundió el Indec.
La sequía se hizo sentir en el valor agregado del sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que en conjunto decreció 5,2 por ciento en el tercer trimestre respecto a igual lapso del año anterior. Por su parte, la pesca exhibió un crecimiento interanual de 7,3 por ciento y la explotación de minas y canteras cayó 0,1 por ciento. La industria manufacturera, que junto con la construcción son las actividades más golpeadas en los últimos tres años, tuvo una baja en el tercer trimestre de 6,6 por ciento. La construcción mostró una baja de 0,8 por ciento y la actividad del sector servicios (electricidad, gas y agua) creció 1,4 por ciento. El comercio mayorista y minorista y reparaciones evidenciaron una caída de 8,9 por ciento, pero la intermediación financiera y de los otros servicios observó un crecimiento de 5,1 por ciento.
Fuente: Página 12 (Cristian Carrillo)
El primer proceso de destrucción de riqueza al que llevaron las políticas del macrismo fue en 2016. Comprendió el segundo trimestre (abril-junio) con una caída del PIB del 3,4 por ciento, el tercer trimestre (-3,8 por ciento) y el cuarto (-2,1 por ciento). Según las estimaciones del Gobierno plasmadas en el Presupuesto 2019 y en las proyecciones del FMI, esta recesión será aún más extensa y profunda, llegando a dilatarse al menos hasta junio próximo. En términos de deterioro económico y social, la crisis actual será más delicada porque la mayoría de los indicadores siguen por debajo de los niveles que tenían en 2015, con lo cual nunca hubo una recuperación que permitiera retomar aunque sea el punto de partida.
El Gobierno redobló para el año próximo la apuesta a un modelo de fuerte ajuste fiscal y contracción monetaria para lograr el déficit cero, con lo cual aspira a asegurarles al FMI y a los inversores privados el repago de la deuda. El resultado de esa estrategia es una fuerte caída de la actividad, potenciada por una corrida cambiaria que elevó en un ciento por ciento el valor del dólar, una sequía que complicó la cosecha exportable y el flujo de divisas y un portazo de los mercados financieros al financiamiento del Estado.
La oferta global de bienes y servicios, compuesta por la producción nacional más las importaciones que equivalen a la capacidad instalada, se retrajo en el tercer trimestre 5,1 por ciento interanual a precios constantes. El resultado se explica por “la caída del 3,5 por ciento del PIB y de 10,2 por ciento en las importaciones de bienes y servicios reales”, detalla el informe del Indec. En la demanda global se destacan en el trimestre las disminuciones del 11,2 por ciento en la formación bruta de capital fijo (inversión), de 4,5 por ciento del consumo privado, de 5 por ciento del consumo público y de 5,9 por ciento de las exportaciones de bienes y servicios reales. Pese a que la caída del PIB fue algo menor respecto al -4 por ciento interanual del trimestre anterior, en términos desestacionalizados hubo caídas entre el tercer y segundo trimestre: consumo privado (-4 por ciento), consumo público (-1,5 por ciento), inversión (-8,1 por ciento) e importaciones (-7,5 por ciento).
Nunca arreció la lluvia de inversiones prometida por Cambiemos como motor de crecimiento y este año, producto de la desprotección del mercado interno y el congelamiento del consumo, se contrajo en todas sus variantes. Según explicó el Indec, se registraron bajas de 1,5 por ciento en la inversión en construcciones, de 2,4 por ciento en “otras construcciones”, de 13,3 por ciento en maquinaria y equipo y de 36 por ciento en equipo de transporte. En este caso la apuesta oficial fue a los programas de Participación Público-Privada, que el Gobierno congeló ayer por la disparada del riesgo país. “Dentro de maquinaria y equipo, el componente nacional decreció 18,7 por ciento y el componente importado, 10,5 por ciento. En equipo de transporte el componente nacional se retrajo 35,3 y el importado, 36,7 por ciento”, según el informe que difundió el Indec.
La sequía se hizo sentir en el valor agregado del sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que en conjunto decreció 5,2 por ciento en el tercer trimestre respecto a igual lapso del año anterior. Por su parte, la pesca exhibió un crecimiento interanual de 7,3 por ciento y la explotación de minas y canteras cayó 0,1 por ciento. La industria manufacturera, que junto con la construcción son las actividades más golpeadas en los últimos tres años, tuvo una baja en el tercer trimestre de 6,6 por ciento. La construcción mostró una baja de 0,8 por ciento y la actividad del sector servicios (electricidad, gas y agua) creció 1,4 por ciento. El comercio mayorista y minorista y reparaciones evidenciaron una caída de 8,9 por ciento, pero la intermediación financiera y de los otros servicios observó un crecimiento de 5,1 por ciento.
Fuente: Página 12 (Cristian Carrillo)
sábado, 15 de diciembre de 2018
Wisin & Yandel cierran el año con estreno
Los campeones del pueblo | The big leagues es el nuevo disco de Wisin & Yandel, un año en donde la música urbana fue sensación, con colaboraciones de Ozuna, Romeo Santos, Bad Bunny, Maluma, etc.. El primero de los mencionados en Callao.
La lista de canciones:
1.Veo veo - 4:05
2.Reggaetón en lo oscuro - 3:28
3.Callao - con Ozuna - 3:40
4.Aullando - con Romeo Santos - 3:48
5.Guaya - 3:44
6.Tú tienes - 3:46
7.Dame algo - con Bad Bunny - 3:59
8.La luz - con Maluma - 3:45
9.Me dañas la mente - 3:32
10.Mi intención - con Miky Woodz - 4:10
11.Te dije que iba a pasar - 3:08
12.Deseo - con Zion & Lennox - 4:01
13.Recuerdo - 3:12
La lista de canciones:
1.Veo veo - 4:05
2.Reggaetón en lo oscuro - 3:28
3.Callao - con Ozuna - 3:40
4.Aullando - con Romeo Santos - 3:48
5.Guaya - 3:44
6.Tú tienes - 3:46
7.Dame algo - con Bad Bunny - 3:59
8.La luz - con Maluma - 3:45
9.Me dañas la mente - 3:32
10.Mi intención - con Miky Woodz - 4:10
11.Te dije que iba a pasar - 3:08
12.Deseo - con Zion & Lennox - 4:01
13.Recuerdo - 3:12
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